lunes, 22 de julio de 2013

Dónde hemos dejado nuestros valores



Diariamente conocemos innumerables noticias que afectan a España, económicas, sociales, políticas…, y algunas veces experimento la sensación de que éstas hablan de una sociedad lejana a la mía, y ello, curiosamente ahora que vivimos en un mundo globalizado, y sobre todo, que esta globalización es más notable en la comunicación.

Cuando leo noticias como El Presidente de España no comparece ante el Congreso o La pobreza en España aumenta al 26%, aprecio que se me presentan desde la distancia, como si el sustantivo España fuese singular, como si quien escribe y quien lo lee no fuese parte y forma del colectivo social que es España.

Y al reflexionar sobre ello me doy cuenta de que así es como esta sociedad española se mantiene al margen.

Habrá quienes piensen que mi reflexión está lejos de su postura, y no les quito la razón, generalizar no conduce a la verdad, pero voy a dar unas pequeñas notas que me conducen a esta reflexión.

La información que recibimos nos presenta situaciones extremadamente difíciles para nuestra economía, para nuestra democracia, y la respuesta a las mismas, ni es fácil ni se la espera en breve. Pero ello no puede ser el motivo que nos haya cegado como personas, como sociedad con valores, que se dignifica con el trabajo y el respeto hacia los demás.

Tras muchos años sin que nadie se hiciese eco de las dramáticas situaciones en que viven nuestros niños y niñas en España, recibimos en el año 2012 los macro informes de pobreza infantil en España  presentados por UNICEF y CÁRITAS, per
o no parecía suficiente, la sociedad española no asumía que esta pobreza sucede al lado de nuestras casas. Ha costado hacerlo visible y aún así siguen ofreciéndose escasas soluciones y no está de más recordar que son el futuro de nuestra sociedad sin los cuales éste no existirá.

Pero nuestra incivilización no se frena aquí, hoy podemos acceder a noticias que nos hablan del maltrato a los ancianos una actitud negativa más que añadir a nuestro currículum como ciudadanos no sólo españoles sino del mundo. Así crece nuestro desinterés por los más débiles que afecta a la infancia, la vejez y la discapacidad.

La crisis no sólo económica, no sólo estructural, está haciendo visibles las miserias del ser humano.

“Mi libertad acaba donde empieza la tuya, respeta y te dignificarás como ser humano, ser español no es defender los colores de una bandera, es respetar y ayudar a tu vecindario, a tus amistades, a tus familiares, a ti mismo, asumir que una colectividad sólo prospera cuando es entendida como tal, las individualidades no traen soluciones, no es época de nacionalismos, liberalismos, ni ningún otro ismo, es momento de ciudadanos".

Informe pobreza UNICEF http://www.unicef.es/infancia/ong-espana/infancia-espana/pobreza-datos
Informe pobreza CÁRITAS www.caritas.es
El silencioso maltrato a los ancianos http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/07/20/catalunya/1374338758_282528.html

martes, 19 de marzo de 2013

DESIGUALDAD....

Tengo en mis manos "EL PRECIO DE LA DESIGUALDAD" de Joseph E. Stiglitz. Sólo leer el prólogo a la Edición Española me ha puesto los pelos de punta.
Cómo nuestros gestores siguen haciendo oídos sordos a los expertos. A esos que no están llevando a la miseria a nuestro país, y sin embargo sólo oyen a aquellos que, por no sabemos qué extraña razón, consideran los iluminados, entre ellos la señora Merkel.

Algunos párrafos sobre la irresponsable gestión de la Unión Europea extraídos del prólogo son estos:  
 
"...el principio de libre circulación de las mercancías combinado con la incapacidad de conseguir una armonización fiscal. Las empresas (y las personas) tienen incentivos para trasladarse a una jurisdicción con impuestos más bajos, desde la que pueden enviar sus mercancías a cualquier punto de la Unión Europea. La ubicación de las empresas no se basa en dónde resulta más eficiente la producción, sino en dónde son más bajos los impuestos."

"El denominado principio del mercado único, por el que un banco regulado por cualquier gobierno europeo puede operar en cualquier lugar de la Unión Europea, combinado con la libre circulación del capital, probablemente representa lo pero de las políticas neoliberales. Durante los años previos a la crisis asistimos a un aspecto de ese fenómeno: los productos financieros y los depósitos procedentes de países insuficientemente regulados provocaron estragos en otros países; los países anfitriones fueron incapaces de cumplir su responsabilidad de proteger a sus ciudadanos y a sus economías".
 
Estos otros sobre cómo ha orientado la crisis:
 
"El error más grave que ha cometido Europa, instigada por Alemania, es que ha achacado los problemas de los países periféricos, como España, a un gasto irresponsable. Aunque es cierto que Grecia había incurrido en grandes déficits presupuestarios durante los años previos a la crisis, tanto España como Irlanda tenían superávit y un reducido nivel de endeudamiento (en relación con su PIB). Así pues, centrarse en la austeridad ni siquiera habría evitado una repetición de la crisis, y mucho menos habría resuelto la crisis que afecta a Europa."

"Ninguna economía grande - y Europa es una gran economía - ha conseguido salir de una crisis al tiempo que imponía austeridad".

"Las agencias de calificación bajaban la nota de los países que adoptaban medidas de austeridad, y con razón. La nota de España se redujo cuando se aprobaron las primeras medidas de austeridad: la agencia de calificación creía que España iba a cumplir lo que prometía, y sabía que eso significaba un bajo crecimiento y un aumento de sus problemas económicos".

Podría seguir poniendo párrafos y párrafos, pero finalmente sería escribir el libro al completo (seguramente la editorial me denunciaría por delito contra la propiedad intelectual) pero no puedo dejar de sentirme partícipe de una crisis anunciada, de un errar deliberado por parte de nuestros gestores. De cómo cada día aumenta la desigualdad y todo ello motivado por un acto premeditado. Una fórmula calculada para acabar con el poco Estado de Bienestar del que hemos sido beneficiarios.

Os tengo que dejar este último párrafo:

"En este mundo hay muchos desastres naturales: terremotos, inundaciones, ciclones, huracanes, tsunamis. Es lamentable que haya que añadir a la lista un desastre provocado por el hombre. Pero eso es lo que está haciendo Europa. De hecho, ignorar deliberadamente las lecciones del pasado es un acto criminal. El dolor que está padeciendo Europa, sobre todo la gente pobre y los jóvenes, es innecesario. Existe una alternativa. Pero España no puede actuar sola. Las políticas necesarias son políticas europeas."

STIGLITZ, Joseph E. "EL PRECIO DE LA DESIGUALDAD. El 1% de la población tiene lo que el 99% necesita". Editorial TAURUS.